«UN MES DE CALLES LETRAS Y SABORES»

AM SPACE, Comida Jul 30, 2025

Es pleno verano. El cuerpo nos pide desconectarnos, nos recuerda usar suficiente bloqueador solar; la mente nos recomienda algún libro interesante para leer, y el corazón nos encamina a encontrarnos con amigos para bailar, hacer algunas bromas, comer y tomar algún que otro cóctel.

El mes de julio vino cargado de muchos ajustes y algunas continuaciones de rutina.

Es el primer mes aquí en Madrid, tiempo suficiente para reencontrarme con lugares, conmigo misma, y para ocupar ese espacio que todavía estoy en proceso de creación.

Mientras tanto, una de las cosas que me mantienen conectada con mi yo son las rutinas, que para mí son un indicativo de disciplina.

Así que el verano este año para mí ha sido genialmente diferente: aprovechando el tiempo para reinventarme, cuidarme, mimarme y mimar a los míos también, explorando detalles de mí misma y de todo lo que me rodea diariamente.

El hecho de preparar mis jugos verdes cada día —o, dependiendo de la semana, jugo de zanahoria— para mantener el balance entre mi actividad diaria, mientras voy escuchando música y luego me preparo para ir a pilates, me hace sentir cómoda en mi rutina diaria.

He tomado estas semanas para adentrarme en la lectura, y un amigo de hace años me ha convencido para empezar a sumergirme en el mundo poético de Oscar Wilde. Me va enamorando, como era de esperar. Para aligerar la lectura, lo he combinado con algunas novelas fáciles de leer —que luego les compartiré en las fotos debajo— y, para seguir descubriendo con detalle el género poético, no podía faltar Rainer María Rilke.

No puedo evitar, mientras leo, sumergirme en el mundo único y mágico de estos escritores y sentirme parte de una época crítica, artística y amante de una vida filosófica llena de matices que me parece rica en todo el sentido de la palabra.

Cocinar. Adoro cocinar, especialmente para otros. Estoy impaciente por empezar a compartir videos sobre algunas recetas que he ido preparando en casa. Debo reconocer que la comida española, su calidad y sabor, inspirarían a cualquiera a comer saludable cada día —y sobre todo, delicioso.

En fin, esto es lo que tengo para compartir sobre este mes, que ha sido de introspección, de disfrutar de las calles y la cultura de Madrid. Estas son algunas fotos que he tomado, un poco más naturales del día a día, que dentro de toda su sencillez me hacen sentir cómoda y en casa.

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